home Textos piráticos, Volumen 4 - Número 5 [4.5-19] En la escuela | Eduard Carrera Nosach

[4.5-19] En la escuela | Eduard Carrera Nosach

Por Eduard Carrera Nosach

 

Lo que pasó ese día es uno de mis recuerdos más perturbadores. Este recuerdo es lo que me obligó a crecer de un niño a un adulto que busca la supervivencia. Recuerdo haber estado dibujando en clase mientras la Srta. Jennifer calificaba nuestros cuadernos. Ruidosamente el conserje entró corriendo directamente al escritorio de nuestra maestra atacando contra ella, mordiéndola directamente en el cuello. Al alejarse de ella, Frank tenía en su boca un gran pedazo de carne entre sus dientes. Todos los niños, incluyéndome, empezamos a correr en círculos en el salón, mientras nuestra maestra estaba en el suelo, sangrando, muerta. Al ver eso, corrí a esconderme en los casilleros que estaban dentro del salón.

Cerré los ojos, solo escuchaba los ahogados gritos de mis compañeros. Después todo acabó por completo.

Salí del casillero asustado y vi al director, el Sr.Schwader, en la entrada, con un arma entre sus manos. Todos mis compañeros, Frank y mi maestra estaban en el suelo y con sangre saliendo de la cabeza.

—¡Maldición Michael! ¿Qué haces aquí? ¿Estás bien? ¿Te mordieron? —preguntó el Sr. Schwader de forma rápida y sin dejarme responder.

Yo solo salí corriendo directamente hacia él pasando por encima de los cuerpos de mis amigos y llorando lo abracé. Salimos de mi salón y vi a todos en el piso, el cual estaba bañado de sangre. Caminamos por mucho tiempo dando círculos por toda la escuela. Yo solo seguía al Sr. Schwader y cuando él me regresaba a ver, sentía su preocupación por mí. Yo, a decir verdad, no sabía lo que pasaba, quería salir de la escuela, necesitaba ver a mis padres, y abrazar a mi mamá. Salimos de la escuela por una de las ventanas de la parte trasera. Pudimos ver muchos aviones cayendo, coches estrellándose y muchos gritos que te erizaban la piel.

Llegamos a mi casa preguntándonos si tal vez mis padres estaban ahí, pero no. En realidad sí, pero estaban muertos. Me acerqué corriendo a mi mamá, y llorando la abracé. Al tocarla pude sentir que algo se estaba moviendo en su estómago. Iba a tener un hermano, mis padres no me lo contaron y ahora todos están muertos.

El Sr. Schwader al ver eso se acercó a mí y poniendo mi rostro en su pecho disparó. Cuando regresé la vista, me di cuenta de que había disparado al estómago de mi mamá.

(Continuará…)


(Foto de portada de artículo de Hans Kretzmann. Tomada de: https://pixabay.com/es/ni%C3%B1o-sentado-jeans-en-la-puerta-1816400/)

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