home Mecánica del asombro, Volumen 4 - Número 5 [4.5-3] Choque de civilizaciones. ¿Un destino inevitable? | Raquel Muela

[4.5-3] Choque de civilizaciones. ¿Un destino inevitable? | Raquel Muela

Por Raquel Muela

 

A través de la historia, las agrupaciones humanas, civilizaciones, han tratado de formar una identidad propia. Pero ¿qué es nuestra identidad —individualmente hablando, pues del individuo nacen las culturas y las civilizaciones— si no la comparación de nosotros mismos con respecto a otras personas?

De aquella noción se deriva el concepto de la “otredad”. De cómo nos proyectamos inconscientemente en otros para reafirmar nuestra identidad, según señala el psicoanalista Carl Gustav Jung.

La historia ha sido testigo de este proceso, siendo este protagonizado repetidas veces por diferentes civilizaciones. Así lo hicieron los griegos con los persas, dejando un legado en la memoria colectiva, que glorifica lo occidental como “los buenos de la película”. Es así como, en el cómic 300 rise of a empire, se representa a los persas como la personificación del mal, la corrupción moral, lo ruin y lo destructivo. Aquí se evidencia la importancia de los contenidos que proyectamos en otros. Dependiendo de la magnitud de dichas proyecciones, se otorgará más o menos fuerza a las mismas. En el caso de los griegos, los contenidos proyectados cruzaron el umbral de diferenciación y reafirmación de identidad. Los griegos empezaron a odiar a estos bárbaros[i].

Asumiendo que la formación del “otro” —que, en principio es definido por las diferencias en cómo buscamos las respuestas a las preguntas que todo ser humano, y en consecuencia civilización, se ha hecho a lo largo del tiempo—, lleva a la confrontación de cosmovisiones, esta, tarde o temprano llevará a un “choque de civilizaciones” como lo denomina el politólogo Samuel Phillips Huntington en su teoría del mismo nombre acerca de las relaciones internacionales.

La religión, por ejemplo, que es parte integral de toda civilización, pues a partir de ella se define sus costumbres y tradiciones “lo que nos hace diferentes”, ha sido repetidamente fuerte motivación para enfrentamientos entre culturas, como las Guerras de Religión de Francia[ii]. Es probado que las organizaciones humanas tendemos a concentrarnos en lo que nos irrita, por ser diferente, ignorando lo que nos hace similares. Teniendo en cuenta que gran parte de las doctrinas se fundan sobre un mismo concepto: la creación de la vida y la salvación del ser humano, son un claro ejemplo de aquello. Donde ambas partes deshumanizan a los contrarios para disminuir la disonancia de acabar a quien no participa de su credo, aún cuando sus mismas religiones impiden dañar al prójimo.

Sin embargo, ¿somos en verdad incapaces de ver más allá del odio y las diferencias, ciegos a lo que nos une como humanos?

Homero nos plantea una alternativa. Él propone que sí somos capaces de ser seres empáticos, sin importar cuán diferentes seamos. En La Ilíada, en los versos 501-511, Aquiles logra ver algo más que un enemigo en Príamo, cuando este se presenta para suplicar por el cuerpo de Héctor. Aquiles reconoce en Príamo a su propio padre y su vez Príamo reconoce a Héctor en Aquiles. En este segmento catártico del poema se refleja pura humanidad[iii].

Cabe recalcar que es fácilmente comprobable que las civilizaciones más alejadas, demográfica y temporalmente, entre sí, sin saberlo, han seguido el mismo camino a su manera. Solo hace falta citar algunos ejemplos de leyes de diferenciadísimas culturas:

Ley de la justicia (honestidad)

“No he robado” (Tradición egipcia. Confesión de Alma Justa. ERE v.478)

“No robarás” (Tradición judía. Éxodo 20,15)

Asumiendo que todos los caminos de las relaciones humanas, inevitablemente diferentes, nos conducirán a la violencia, solo nos queda nuestra humanidad para restablecer la paz y la tolerancia. Si inconscientemente proyectamos valores negativos a nuestros semejantes, conscientemente podemos identificarnos como humanos con ellos y construir una cultura global de aceptación y tolerancia. Un mundo multicivilizatorio, donde no exista una “cultura ideal”. Respetar nuestras diferencias y no discriminar a nadie por ellas.

Bibliografía

(s.f.). Obtenido de http://quesignificado.com/humanidad/

Fernández, V. M. (12 de Marzo de 2013). RedHistoria. Obtenido de RedHistoria: https://redhistoria.com/las-guerras-de-religion-de-francia/

Homero. (s.f.). Ilíada.

Sakellariou, M. B. (1991). Panhellenism: from concept to policy. En M. Andronicos , G. Cawkwell, H. J. Dell, & e. al, Philip of Macedon. (pág. 128;145). Atenas: Ekdotike Athenon

Notas

[i] Según los califica Isócrates: “los bárbaros son cobardes y valen menos que los griegos que están en aflicción. (…) Los bárbaros, que son afeminados, inexpertos en la guerra y corrompidos por el lujo, han producido hombres que aspiran a gobernar sobre los griegos” (Sakellariou M. B., 1991).

[ii] “Las Guerras de religión de Francia fueron una serie de enfrentamientos civiles que se desarrollaron en el Reino de Francia durante la segunda mitad del siglo XVI. Se distinguen hasta ocho guerras distintas acontecidas entre 1562 y 1598, si bien la violencia fue constante durante todo el período.

El detonante de las Guerras de Religión fueron las disputas religiosas entre católicos y protestantes calvinistas, conocidos como hugonotes, exacerbadas por las disputas entre las casas nobiliarias que abanderaron estas facciones religiosas, en especial los Borbón y los Guisa”. (Fernández, 2013)

[iii] “En filosofía, el término humanidad se relaciona con cualidades y valores exclusivos del ser humano como el altruismo, el afecto, la comprensión, la compasión, la afabilidad y otros valores positivos. La humanidad se expresa como la sensibilidad propia del ser humano ante sus pares, tendiente a ofrecer siempre una mano ante la necesidad del prójimo”. (htt4)

 

 


(Foto de portada de artículo de Skeeze. Tomada de: https://pixabay.com/es/estados-unidos-luces-de-la-ciudad-532939/)

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