home Hallazgos, Volumen 4, Volumen 4 - Número 7 [4.7-8] La sociedad de la información | Daniel Espinosa La Mota

[4.7-8] La sociedad de la información | Daniel Espinosa La Mota

Por Daniel Espinosa La Mota

Actualmente, en el año 2018, la sociedad de la información se ha convertido en la sociedad del conocimiento, porque la tecnología avanza de manera rápida, haciendo que cada vez sea más fácil solucionar problemas y que se logren determinados objetivos técnicos. La comunicación entre los seres humanos es inmediata y eficaz, abarcando el campo visual, sonoro e intelectual, logrando que intangiblemente las fronteras no existan o por lo menos, no tengan sentido, ya que su objetivo es separar a los hombres. Hoy, con el uso de dispositivos móviles, las fronteras no separan a la humanidad, al contrario, la une.

La capacidad de realizar actos técnicos evoluciona con la utilización de herramientas industriales y electrónicas. Para construir un carro ya no es necesario hacerlo entre veinte personas como en el pasado, ahora lo hace una máquina robótica de manera automática; lo que hacen las industrias es acelerar su proceso de producción, analógicamente, lo que hace una persona con un automóvil es acelerar la llegada a su destino; es decir que la tecnología ayuda al hombre a crear nuevos valores y a romper paradigmas.

Los dispositivos móviles hacen lo mismo que una máquina industrial para fabricar autos o lo mismo que hace un carro para una persona: acelerar determinado proceso, en este caso, la comunicación. Los dispositivos móviles activan el proceso de comunicación entre las personas receptoras y emisoras de cualquier información, definiendo a la información como datos (data).

Cuando los usuarios intercambian mensajes por medio de dispositivos electrónicos, la información enviada por el emisor no pasa por filtros sociales y políticos como son el de migración, aduanas, entre otros. Las fronteras, en este contexto, ya no tienen sentido en el momento en que la información viaja. De aquí el concepto de borderless: “Es el discurso de los teóricos del management global para quienes el mundo «carece de fronteras» (borderless)” (Mattelart, 2001, p. 140).

Sin embargo, hace falta recalcar que, dentro del ámbito de comercio electrónico internacional, sí existen filtros de espionaje de la información, utilizados como efecto panóptico para lograr determinados objetivos: “permiten que los especialistas en marketing puedan elaborar detallados mapas virtuales de los consumidores, con sus características y movimiento de compras y muchos otros datos con sus gestos y flujos de mercancías” (Mattelart, 2001, p. 142).

Para concluir, gracias a los dispositivos móviles y tecnología actual, las fronteras se ven abolidas porque la conexión o vínculos virtuales no son físicos ni tangibles. Es cuestión de encontrarse en el mismo lugar virtual sin necesidad de experimentar muros o filtros que dividan o separen a las personas y eviten que se comuniquen. Es una especie de creaciones de naciones que no son físicas u orgánicas, donde los seres humanos pueden compartir ideas, conversar, verse, escucharse y, en el caso de los deportes electrónicos (videojuegos), experimentar una simulación de la realidad. En este sentido, consideremos una idea de uno de los ideólogos de la sociedad de la información: “Nosotros nos socializaremos en barrios digitales en los que el espacio físico ya no será pertinente. Lo digital supondrá cada vez menos dependencia de un lugar específico y de un tiempo específico” (Negroponte, 1995, p. 165).

Bibliografía

Mattelart, A. (2001). Historia de la Sociedad de la Información. París: Paidós.

Negroponte. (1995). Being Digital. Nueva York: Ediciones B.

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(Foto de portada de artículo de Pete Linforth (TheDigitalArtist). Tomada de: https://pixabay.com/es/la-tierra-globalizaci%C3%B3n-red-3866609/)


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